práctica y despedida 2020

Se acerca el final de un año especialmente distinto, que jamás imaginamos transitar del modo en que lo hicimos. Pasó en el mundo, pasó en nuestro país, y también en nuestro Karate.

Después de un inicio prometedor a comienzos de marzo, antes de llegar al final del mes la pandemia Covid-19 paralizó todas las actividades y nos obligó a ingresar en un aislamiento preventivo, dispuesto por la autoridad sanitaria para evitar la propagación de la enfermedad.

Las sucesivas prórrogas de las medidas de cuidado, nos obligaron a permanecer en nuestras casas y sólo salir en los contadísimos y excepcionales casos autorizados por la necesidad.

Así, tuvimos que adaptar la manera de practicar, para mantener nuestro contacto con el karate.

Primero practicando solos; luego de unos meses, participando de encuentros virtuales a través de plataformas digitales como Zoom o Google Meet; allí encontramos un espacio con muchas limitaciones y nuevas maneras de entrenar y mantener el contacto con el Maestro y los demás compañeros del dojo.

Pasó el invierno, y con la llegada de la primavera, la pandemia comenzó a mostrar un declive en la cantidad de contagios; en este contexto las autoridades flexibilizaron el aislamiento obligatorio y comenzaron a permitir la reanudación de actividades al aire libre o en espacios amplios y ventilados.

Ante estas nuevas circunstancias, a comienzos de octubre pudimos retomar la práctica presencial en el Ateneo Sagrada Familia, en la ciudad de Haedo; observando con rigurosidad los protocolos establecidos por la Municipalidad de Morón y por la Federación Argentina de Karate: mantenimiento de la capacidad de aforo, control de temperatura, sanitización de manos, uso de barbijo, ejecución de técnicas fuera de distancia de contacto y sin kiai, etc.

De esta manera transitamos el último trimestre del año y llegando a su final realizamos la práctica y despedida de este particular 2020, con la presencia de Taborda Sensei, quien dirigió tanto la clase de los principiantes cuanto la de los más avanzados, realizando valiosas indicaciones y correcciones, acordes al nivel de cada uno de los alumnos.

La actividad tuvo lugar principalmente en el quincho abierto del club, contando con una óptima ventilación y circulación de aire. En un primer momento se centró en los principiantes, mientras los avanzados hacían una actividad diferenciada a cargo de Nicolás Taborda (5° Dan), para luego integrarse a la clase grupal dictada por Sensei.

Se ejecutaron en conjunto técnicas básicas, secuencias de ippon kumité -por supuesto fuera de distancia de contacto- tomando como referencia de foco y desplazamiento al compañero que estaba situado frente a cada practicante.

Luego la práctica prosiguió con la ejecución de forma cruz y concluyó con la katá fundacional de nuestro estilo: Naifanchi Shodan.

Ya a la hora de la cena, antes de compartir el asado preparado en las parrillas del club, Taborda Sensei resaltó el espíritu de Dojo que se logró construir en el Oeste, destacándolo como un valor fundamental en la práctica de karate, ya que es un pilar esencial en la construcción de un ambiente de camaradería donde se desarrolla una actividad que nos apasiona, que nos exige realizarla con seriedad y esfuerzo pero a la vez disfrutando plenamente de lo que hacemos.

Hizo entrega a Raúl Nisterenko (3° Dan y Profesor del Dojo) y a sus colaboradores de las banderas del Oshima Dojo, y antes de disfrutar del menú, destacó que el cierre de este año tan especial, nos encuentra unidos y consolidados como un grupo que practica en todas sus sedes, y con un mismo espíritu de comunidad, el karate de sus Maestros; siguiendo el camino que nos marcara con su vida y con su ejemplo Oshima Sensei, quien siempre alentaba a no darse por vencido, a sobreponerse a los obstáculos y a seguir adelante; tanto en la vida como en el karate.

Oshima Dojo – © 2020

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