Método de Enseñanza a Principiantes

Cómo enseñar Karate a un principiante que recién empieza, hasta que domine la Técnicas Básicas, Ippon-gumité, Tanganhó básico y Pinan Nidan. Dónde poner el acento, qué cosas tener en cuenta, cuales son los cuidados técnicos y de los otros que hay que tener para lograr un óptimo resultado.

Una parte de lo que entiendo hoy en día como el método correcto de enseñanza viene dado por la forma en que me fue transmitido a mí, y la otra parte es el resultado de mi experiencia de práctica hasta el momento.

Lo primero que hay que enseñar al principiante, desde la primera vez que entra al Dojo, es el conjunto de reglas de respeto, etiqueta y convivencia: los saludos correspondientes, la forma de dirigirse al Maestro y los compañeros y el reglamento del Dojo en general.

Lo que es importante es que el principiante no aprenda únicamente de memoria el reglamento, sino que aunque no pueda enumerar uno por uno cada punto, que los tenga incorporados es su comportamiento.

Más allá de estas “formalidades”, el objetivo general para la enseñanza al principiante consiste en que este aprenda la forma correcta, desde el inicio de cada técnica y su trayectoria hasta el final de la misma, así como entender como hacer para mover su cuerpo junto con cada técnica. Este debe repetir en una etapa inicial cada técnica de forma metódica a través de una práctica constante. A medida que vaya incorporando los movimientos, se podrán agregar otras pautas de práctica con mayor libertad.

La práctica propiamente dicha comienza con ejercicios básicos de precalentamiento y elongación, poniendo énfasis en la importancia de estos tanto antes como después de la práctica, para evitar lesiones y así facilitar la continuidad de la práctica.

La forma de cerrar el puño es el paso siguiente en la enseñanza, explicando cuál es la superficie “estándar” de contacto con el blanco, y en especial la importancia de que esté bien cerrado el puño, tanto para prevenir la rotura de los dedos como para evitar que al momento del golpe las articulaciones de los dedos mal cerrados amortigüen la potencia del golpe.

Al momento de la enseñanza de las primeras técnicas básicas (tsuki, bloqueos de jodan, chudan y gedan), inicialmente desde posición natural, se debe transmitir la correcta ejecución, de forma amplia y relajada, mostrando cuáles son las proporciones corporales, para brindar una guía que el principiante pueda usar para corregirse cuando practica solo. Esto último es válido para todas las técnicas de karate. Debe ponerse especial énfasis en bajar y quitar la tensión de los hombros (trasladándola al bajo abdomen) y en el uso del hikite.

Una vez que el principiante cuenta con una idea inicial de la forma de ejecución de estas técnicas, se puede pasar a la posición. Comenzando por kihon dachi y naifanchi dachi, se pone especial énfasis en las distancias y proporciones entre las piernas, en la utilización del peso en los metatarsos, y en la posición del cuerpo y el centro de gravedad.

De esta forma puede pasarse a practicar las técnicas básicas en naifanchi dachi y con paso en kihon dachi. En este caso la atención debe ponerse en mantener la correcta ejecución durante el movimiento, el uso correcto de la cadera, la estabilidad en la traslación y la coordinación entre brazo y pierna. Junto con el paso pueden enseñarse los giros básicos de 180 y 90 grados, poniendo foco en la vista y la velocidad de giro, manteniendo siempre kamae. Un aspecto central en las técnicas con desplazamiento es la utilización del talón de la pierna de atrás como punto de estabilidad y generador del movimiento y de fuerza del golpe.

En un principio se deben dejar períodos de descanso entre cada técnica, para evitar que el principiante se agarrote y pueda realizar más naturalmente la siguiente técnica, sin poner fuerza. Más adelante se podrán regular los descansos de acuerdo a la capacidad física de cada practicante.

Dado que algunos principiantes abandonan la práctica debido a la monotonía inicial en el aprendizaje de técnicas, se puede variar un poco introduciendo de manera temprana algunas técnicas de piernas, principalmente maegeri y mawashigeri, enseñando la correcta ejecución con especial énfasis en levantar la rodilla, estirar la pierna al máximo, y usar el metatarso como superficie de contacto. Un poco más adelante se podrá agregar también yokogeri.

A medida que el principiante vaya incorporando la correcta ejecución tanto en forma estática como en conjunción con el paso, se pueden refinar un poco más las técnicas agregando los conceptos de velocidad y kimé.

Aquí se puede comenzar a enseñar las técnicas en gyaku, los desplazamientos en yoriashi, y taisabaki, con énfasis en el uso correcto del talón de la pierna de atrás, el uso de la cadera y la velocidad del desplazamiento sin saltar.

Además en este punto puede enseñarse Forma H (y posteriormente los demás kata de referencia), como introducción a kata, y como forma de integrar y probar la ejecución de las distintas técnicas en secuencia.

En este momento pueden introducirse a la práctica los cinco principios básicos de las técnicas de karate, que servirán como guía para que el practicante comience a entender el porqué de cómo realiza cada técnica individual y secuencia de técnicas.

Cuando el practicante domina en términos generales cada técnica, se puede comenzar con Ippon-gumité, para que el principiante entienda cómo se utiliza con eficacia la técnica. A través de esta práctica, se debe poner énfasis en la enseñanza de la actitud de combate, intención, la velocidad y efectividad de las técnicas y la vuelta a kamae, manteniendo el equilibrio corporal. De esta forma el practicante ira adquiriendo el sentido de las técnicas básicas, que podrá trasladar a la ejecución tanto en el aire como en pareja. Sirve además para generar la idea de que todo bloqueo implica un nuevo ataque, y que estos ataques deben tener distancia y blanco correctos.

A partir de aquí, una vez que el practicante domina el uso de las técnicas en ippon-gumité, puede comenzar a aprender tanganhó. Empezando por los cuatro bloqueos/contraataques básicos, el principiante puede ir interiorizándose en un ejercicio de combate más fluido. El énfasis en este ejercicio debe ponerse en mantener el kamae alto, con las manos y los dorsales cerrados, y realizar las técnicas de forma relajada y con fluidez. A medida que se incorpora el movimiento al cuerpo, debe incrementarse la importancia del taisabaki. Además puede aumentarse paulatinamente la velocidad para poder desarrollar reflejos, así como liberar las restricciones del ejercicio para estimular la habilidad y la creatividad en el uso y combinación de las técnicas.

En paralelo, una vez que el practicante aprendió Forma H, puede empezarse con la enseñanza de Pinan Nidan. Se debe comenzar con el orden y únicamente el orden, en primera etapa y casi como gimnasia. Cuando ya se aprendió el orden puede darse más importancia a cada técnica en forma separada, y luego a las secuencias de técnicas, aproximándose al ritmo de segunda etapa. A medida que se enseña kata, éste debe corregirse en función de sus cinco elementos: embusen, maa, kiai, zanshin, metsuke.

En este como en todo kata, el proceso de enseñanza y aprendizaje es circular y debe comenzar por el orden y la correcta ejecución, luego pasar por renzoku (con la ayuda de kata lineal) y bunkai. De esta forma el practicante podrá comenzar a entender el sentido de las técnicas y el ritmo, y trasladarlo al volver a ejecutar kata en el aire para ir pasando a la segunda etapa. Con el tiempo deberá tratar de probar las técnicas de kata en tanganhó para dar mayor realismo a su ejecución y entender las variables en juego y la dinámica necesaria para su aplicación efectiva.

Así, no solo en este nivel sino a lo largo de toda la práctica de karate, el proceso de aprendizaje es retroactivo: se aprende la forma y la técnica básica, se trasladan las técnicas a kata y se aprende su sentido mediante la aplicación. Luego se prueba lo aprendido en un ambiente controlado de kumité y tanganhó, pudiendo entonces liberar las restricciones para aplicar y experimentar en un escenario de combate cuasi real. Y finalmente se vuelve a kata y a la técnica básica, en un nivel de entendimiento superior para empezar con el ciclo una vez más.

Martín Miguel (5º Dan) – © 2006

2 comentarios sobre “Método de Enseñanza a Principiantes”

  1. :)

    Muy motivante tu redacción y hay demasiadas información que no sabía que me has aclarado, esta genial..
    te quería corresponder el tiempo que dedicaste, con unas infinitas gracias, por enseñarle a personas como yo jajaja.

    Besos

    1. Gracias por su visita, comentario e interés en los contenidos de Oshima Dojo. Esperamos que el material que iremos subiendo periódicamente sea de su interés, y podamos seguir contándolo entre nuestros seguidores

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